BISOPROLOL COR SANDOZ 10 mg COMPRIMIDOS RECUBIERTOS CON PELICULA EFG
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RCP - BISOPROLOL 10 mg
Hipertensión.
Angina de pecho.
Tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica estable, con función ventricular sistólica izquierda reducida junto con inhibidores de la ECA y diuréticos, y opcionalmente, con glucósidos cardiacos (para más información, ver sección 5.1.).
Hipertensión / Angina de pecho
Adultos
La dosis se debe ajustar individualmente para cada paciente, teniendo en cuenta la frecuencia cardiaca y el éxito del tratamiento.
Se recomienda iniciar el tratamiento con 5 mg al día. La dosis habitual es de 10 mg una vez al día con una dosis máxima recomendada de 20 mg al día.
Edad avanzada
Se recomienda iniciar el tratamiento con la menor dosis posible.
Insuficiencia renal o hepática
En pacientes con trastornos funcionales hepáticos o renales de leves a moderados, normalmente no es necesario ajustar la dosis del medicamento. En pacientes con insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina < 20 ml/min) y en pacientes con insuficiencia hepática grave, la dosis no debe exceder de 10 mg una vez al día.
La experiencia con bisoprolol en pacientes dializados es limitada, sin embargo, hasta el momento no se ha demostrado que la pauta posológica deba ser modificada en este tipo de pacientes.
Interrupción del tratamiento
El tratamiento no se debe interrumpir de forma brusca (ver sección 4.4.). La dosis se debe reducir lentamente, disminuyendo a la mitad cada semana.
Insuficiencia cardiaca crónica estable
El tratamiento estándar de la insuficiencia cardiaca crónica consiste en un inhibidor de la ECA (o un bloqueante del receptor de angiotensina, en caso de intolerancia de los inhibidores de la ECA), un beta-bloqueante, diuréticos y, cuando sea adecuado, glucósidos cardiacos. Los pacientes deben estar estables (no haber sufrido crisis agudas) cuando se inicie el tratamiento con bisoprolol.
Es recomendable que el médico especialista tenga experiencia previa en el manejo de casos de insuficiencia cardiaca crónica.
Puede ocurrir un empeoramiento transitorio de la insuficiencia cardiaca, hipotensión o bradicardia durante la fase de ajuste de la dosis y después del mismo.
Fase de ajuste de la dosis
El tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica estable con bisoprolol requiere de una fase de ajuste de la dosis.
El tratamiento con bisoprolol debe ser iniciado con un aumento gradual de la dosis de acuerdo con los siguientes pasos:
- 1,25 mg una vez al día durante una semana, si se tolera bien aumentar a
- 2,5 mg una vez al día durante una semana más, si se tolera bien aumentar a
- 3,75 mg una vez al día durante una semana más, si se tolera bien aumentar a
- 5 mg una vez al día durante las próximas 4 semanas, si se tolera bien aumentar a
- 7,5 mg una vez al día durante las próximas 4 semanas, si se tolera bien aumentar a
- 10 mg una vez al día para la terapia de mantenimiento.
La dosis máxima recomendada es de 10 mg una vez al día.
Se puede producir un empeoramiento transitorio de la insuficiencia cardiaca, hipotensión o bradicardia durante y después del periodo de ajuste de la dosis.
Se recomienda una estrecha monitorización de los signos vitales (frecuencia cardiaca, presión arterial) y de los síntomas de empeoramiento de la insuficiencia cardiaca durante la fase de ajuste de la dosis. Los síntomas pueden aparecer el mismo día de inicio del tratamiento.
Modificación del tratamiento
Si la dosis máxima recomendada no se tolera bien, se puede considerar una disminución gradual de la dosis.
En casos de empeoramiento pasajero de la insuficiencia cardiaca, hipotensión o bradicardia, se recomienda una reconsideración de la dosificación de la medicación concomitante. También puede ser necesario disminuir temporalmente la dosis de bisoprolol o considerar su interrupción.
La reintroducción y/o el ajuste de dosis de bisoprolol se debe tener en cuenta siempre y cuando el paciente esté de nuevo estable.
Duración del tratamiento
El tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica estable con bisoprolol es, por lo general, un tratamiento a largo plazo.
El tratamiento no se debe interrumpir de forma brusca, ya que ello podría llevar a un empeoramiento transitorio de las condiciones del paciente, especialmente en pacientes con cardiopatía isquémica. Se recomienda la reducción gradual de la dosis.
Insuficiencia renal o hepática
No se dispone de datos farmacocinéticos acerca del tratamiento con bisoprolol en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y con insuficiencia hepática o renal. Por lo tanto, los ajustes posológicos graduales en dichos pacientes se deben realizar con mayor precaución.
Todas las indicaciones
Edad avanzada
No es necesario ajustar la dosis.
Población pediátrica
No existen datos acerca de la seguridad y eficacia de bisoprolol en niños y adolescentes, por lo que no se recomienda su utilización en niños.
Bisoprolol está contraindicado en:
- hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1,
- insuficiencia cardiaca aguda o durante los episodios de descompensación de la insuficiencia cardiaca que requieran de tratamiento inotrópico i.v.,
- shock cardiogénico,
- bloqueo AV de segundo o tercer grado,
- síndrome del nodo sinusal,
- bloqueo sinoatrial,
- bradicardia sintomática,
- hipotensión sintomática,
- asma bronquial grave o enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave,
- formas graves de oclusión arterial periférica avanzada y de síndrome de Raynaud,
- feocromocitoma no tratado (ver sección 4.4.),
acidosis metabólica.
Advertencias especiales
Sólo aplican a insuficiencia cardiaca crónica
El tratamiento con bisoprolol de la insuficiencia cardiaca crónica estable se debe iniciar con una monitorización regular (ver sección 4.2).
Aplica a todas las indicaciones
La interrupción del tratamiento con bisoprolol no se debe hacer bruscamente a menos que esté claramente indicado, especialmente en pacientes con enfermedad cardíaca isquémica, ya que ello podría llevar a un empeoramiento transitorio del estado cardiaco (ver sección 4.2.).
Precauciones
Aplica sólo a hipertensión e insuficiencia cardiaca crónica
Bisoprolol se debe utilizar con precaución en paciente con hipertensión o angina de pecho acompañada de fallo cardiaco.
Aplica sólo a insuficiencia cardiaca crónica
El inicio del tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica estable con bisoprolol precisa de una monitorización regular. Para detalles sobre la posología y la forma de administración, ver sección 4.2.
No existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca en pacientes con las siguientes enfermedades y condiciones:
- diabetes mellitus insulin-dependiente (tipo I),
- deterioro grave de la función renal,
- deterioro grave de la función hepática,
- miocardiopatía restrictiva,
- cardiopatías congénitas,
- valvulopatías con afección hemodinámica significativa,
- infarto de miocardio en los últimos tres meses.
Aplica a todas las indicaciones
Si se interrumpe bruscamente el tratamiento, existe riesgo de infarto de miocardio y muerte súbita en pacientes con cardiopatía isquémica (ver sección 4.2).
Bisoprolol se debe utilizar con precaución en:
- broncoespasmo (asma bronquial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)). A pesar de que los betabloqueantes cardioselectivos (beta1) pueden tener menos efectos sobre la función pulmonar que los betabloqueantes no selectivos, como todos los betabloqueantes, se deben evitar en pacientes con enfermedades obstructivas de las vías respiratorias, a menos que haya razones clínicas de peso para su uso. En estos casos, bisoprolol se debe utilizar con precaución. En pacientes con enfermedades pulmonares obstructivas, el tratamiento con bisoprolol se debe iniciar a la dosis más baja posible y los pacientes se deben monitorizar cuidadosamente por si aparecieran nuevos síntomas (disnea, intolerancia al ejercicio, tos). En asma bronquial u otras enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, que pueden causar síntomas, la terapia broncodilatadora se debe administrar concomitantemente. Ocasionalmente, se puede producir un aumento de la resistencia de las vías respiratorias en pacientes con asma, por lo tanto, la dosis de estimulantes beta2se puede tener que aumentar,
- diabetes mellitus con amplias fluctuaciones de la glucemia, ya que pueden enmascararse los síntomas de la hipoglucemia (p. ej., taquicardia, palpitaciones o sudoración),
- ayuno prolongado,
- tratamientos de desensibilización en curso. Como otros beta-bloqueantes, bisoprolol puede aumentar tanto la sensibilidad frente a los alergenos como la gravedad de las reacciones anafilácticas. El tratamiento con adrenalina no siempre da el resultado terapéutico esperado,
- bloqueo AV de primer grado,
- angina de Prinzmetal. Se han observado casos de vasoespasmo coronario. A pesar de su alta selectividad beta1, los ataques de angina no se pueden excluir por completo cuando se administra bisoprolol a pacientes con angina de Prinzmetal,
- enfermedad arterial periférica oclusiva (las molestias se pueden ver acentuadas, especialmente al inicio del tratamiento),
- anestesia general.
- En pacientes sometidos a anestesia general, los beta-bloqueantes reducen la incidencia de arritmias e isquemia miocárdica durante la inducción anestésica, la intubación y el periodo post-operatorio. Actualmente, se recomienda mantener el tratamiento con beta-bloqueantes durante el periodo perioperatorio. El anestesista debe estar debidamente informado del tratamiento con beta-bloqueantes debido a la posibilidad de interacción con otros fármacos que pudiera producir bradiarritmias, disminución de la taquicardia refleja y disminución de la capacidad de para compensar pérdidas de sangre. Si se considera necesario suspender el tratamiento beta-bloqueante antes de la cirugía, se realizará de forma gradual y completa antes de las 48 horas previas a la anestesia.
En pacientes con psoriasis o con antecedentes de psoriasis, la administración de beta-bloqueantes (p. ej., bisoprolol) se realizará tras evaluar cuidadosamente la relación riesgo-beneficio.
Bisoprolol no se debe administrar en pacientes con feocromocitoma hasta haber instaurado previamente el tratamiento alfa-bloqueante.
Durante el tratamiento con bisoprolol, los síntomas de una tirotoxicosis pueden quedar enmascarados.
En general, no se recomienda la combinación de bisoprolol con antagonistas del calcio del tipo verapamilo o diltiazem, con medicamentos antiarrítmicos de clase I y con medicamentos antihipertensivos de acción central (ver sección 4.5).
Bisoprolol Cor Sandoz contiene lactosa y sodio
Este medicamento contiene lactosa. Los pacientes con intolerancia hereditaria a galactosa, deficiencia total de lactasa o problemas de absorción de glucosa o galactosa no deben tomar este medicamento.
Este medicamento contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg) por comprimido recubierto con película; esto es, esencialmente “exento de sodio”.
Combinaciones contraindicadas
Sólo insuficiencia cardiaca crónica
Antiarrítmicos de clase I (p. ej., quinidina, disopiramida, lidocaína, fenitoína, flecainida, propafenona) en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica: pueden potenciar los efectos sobre el tiempo de conducción atrioventricular y aumentar el efecto inotrópico negativo.
Todas las indicaciones
Antagonistas del calcio, tipo verapamilo y, en menor medida, del tipo diltiazem: efectos negativos sobre la contractilidad y la conducción auriculoventricular. La administración intravenosa de verapamilo en pacientes en tratamiento con beta-bloqueantes puede provocar hipotensión grave y bloqueo atrioventricular.
Antihipertensivos de acción central como clonidina y otros (p .ej., metildopa, moxonidina, rilmenidina): el uso concomitante de medicamentos antihipertensivos de acción central puede empeorar del fallo cardiaco al disminuir el tono simpático central (disminución de la frecuencia cardiaca y del gasto cardiaco, vasodilatación). Su retirada brusca, especialmente si se ha interrumpido previamente el beta-bloqueante, puede aumentar el riesgo de “hipertensión rebote”.
Combinaciones que deben utilizarse con precaución
Sólo hipertensión/ Angina de pecho
Antiarrítmicos de clase I (p. ej., quinidina, disopiramida, lidocaína, fenitoína, flecainida, propafenona): pueden potenciar los efectos sobre el tiempo de conducción atrioventricular y aumentar el efecto inotrópico negativo.
Todas las indicaciones
Antagonistas del calcio del tipo dihidropiridina como felodipino y amlodipino: El uso concomitante puede incrementar el riesgo de hipotensión, y no se puede excluir un incremento en el riesgo de un posterior deterioro de la función de la bomba ventricular en pacientes con insuficiencia cardiaca.
Antiarrítmicos de clase III (p. ej., amiodarona): puede potenciarse el efecto sobre el tiempo de conducción atrioventricular.
Beta-bloqueantes tópicos (p. ej., gotas oculares para el tratamiento del glaucoma): pueden sumarse a los efectos sistémicos de bisoprolol.
Parasimpaticomiméticos: su utilización concomitante puede aumentar el tiempo de conducción atrioventricular y el riesgo de bradicardia.
Insulina y medicamentos antidiabéticos orales: intensificación del efecto hipoglucemiante. El boqueo de receptores beta-adrenérgicos puede enmascarar los síntomas de hipoglucemia.
Agentes anestésicos: atenuación de la taquicardia refleja y aumento del riesgo de hipotensión (para más información sobre anestesia general, ver también la sección 4.4).
Glucósidos digitálicos: disminución de la frecuencia cardiaca, incremento del tiempo de conducción atrioventricular.
Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): los AINEs pueden reducir los efectos hipotensores de bisoprolol.
Agentes beta-simpaticomiméticos (p. ej., isoprenalina, dobutamina): en combinación con bisoprolol pueden reducir el efecto de las dos sustancias.
Simpaticomiméticos con efecto estimulante sobre receptores beta y alfa-adrenérgicos (p. ej., noradrenalina, adrenalina): en combinación con bisoprolol pueden desenmascarar los efectos vasoconstrictores mediados por receptores alfa-adrenérgicos producidos por estos medicamentos con un aumento de la presión arterial y exacerbación de la claudicación intermitente. Se considera que esta interacción es más probable si se utilizan beta-bloqueantes no selectivos.
El uso concomitante con medicamentos antihipertensivos así como con otros medicamentos con potencial efecto hipotensor (p. ej., antidepresivos tricíclicos, barbitúricos, fenotiazinas) puede incrementar el riesgo de hipotensión.
Combinaciones cuyo uso se debe evaluar
Mefloquina: riesgo incrementado de bradicardia.
Inhibidores de la monoaminooxidasa (excepto los inhibidores de la MAO B): aumento del efecto hipotensor de los beta-bloqueantes pero también el riesgo de crisis hipertensivas.
Rifampicina: ligera reducción de la semivida de bisoprolol posiblemente debido a la inducción de las enzimas hepáticas metabolizadoras de fármacos. Normalmente no es necesario ajustar la dosis.
Derivados de la ergotamina: exacerbación de los trastornos circulatorios periféricos.
Bisoprolol tiene efectos farmacológicos que pueden causar efectos perjudiciales en el embarazo y/o en el feto/recién nacido. En general, los agentes bloqueantes beta-adrenérgicos disminuyen la perfusión placentaria, lo que se ha asociado con retraso en el crecimiento, muerte intrauterina, aborto o parto prematuro. Pueden aparecer reacciones adversas (p. ej., hipoglucemia y bradicardia) en el feto y en el recién nacido. Si el tratamiento con bloqueantes beta-adrenérgicos es necesario, son preferibles los bloqueantes adrenérgicos beta-1 selectivos.
Bisoprolol no se debe administrar durante el embarazo a no ser que sea estrictamente necesario. Si el tratamiento con bisoprolol se considera necesario, se debe monitorizar el flujo sanguíneo uteroplacental y el crecimiento del feto. Si se producen efectos perjudiciales durante el embarazo o en el feto, se debe considerar la posibilidad de un tratamiento alternativo. El recién nacido deberá estar estrechamente monitorizado. Generalmente son de esperar síntomas de hipoglucemia y bradicardia durante los 3 primeros días.
En un estudio con bisoprolol en pacientes con enfermedad coronaria no se observaron efectos negativos sobre la capacidad de conducción. Sin embargo, debido a la variedad de reacciones individuales al medicamentos, la capacidad para conducir o utilizar maquinas puede verse afectada. Esto se debe tener en cuenta especialmente al inicio del tratamiento y en los cambios de medicación, así como en asociación con alcohol.
Las siguientes definiciones se aplican a la terminología de frecuencias que se utiliza a continuación:
Muy frecuentes (≥ 1/10), Frecuentes (≥ 1/100, <1/10), Poco frecuentes (≥ 1/1.000, < 1/100), Raras (≥ 1/10.000, < 1.1000), Muy raras (< 1/10.000), frecuencia no conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles).
Trastornos psiquiátricos
Poco frecuentes: alteraciones del sueño, depresión.
Raras: pesadillas, alucinaciones.
Trastornos del sistema nervioso
Frecuentes: mareos*, cefaleas*.
Raras: desmayo.
Trastornos oculares
Raras: disminución de la producción de lágrimas (a tener en cuenta si el paciente utiliza lentes de contacto).
Muy raras: conjuntivitis.
Trastornos del oído y del laberinto
Raras: deterioro de la audición.
Trastornos cardiacos
Muy frecuentes: bradicardia en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica.
Frecuentes: empeoramiento de la insuficiencia cardiaca en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica.
Poco frecuentes: alteraciones de la conducción AV, empeoramiento de la insuficiencia cardíaca preexistente (en pacientes con hipertensión o angina de pecho); bradicardia (en pacientes con hipertensión o angina de pecho).
Trastornos vasculares
Frecuentes: sensación de frío o entumecimiento en las extremidades, hipotensión (especialmente en pacientes con insuficiencia cardiaca).
Poco frecuentes: hipotensión ortostática.
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
Poco frecuentes: broncoespasmo en pacientes con asma bronquial o historia de obstrucción de vías aéreas.
Raras: rinitis alérgica.
Trastornos gastrointestinales
Frecuentes: molestias gastrointestinales como náuseas, vómitos, diarrea, y estreñimiento.
Trastornos hepatobiliares
Raras: hepatitis.
Trastornos de la piel y tejido subcutáneo
Raras: reacciones de hipersensibilidad como prurito, rubefacción, erupción cutánea y angioedema.
Muy raras: los beta-bloqueantes pueden causar o empeorar la psoriasis o inducir reacciones similares a la psoriasis, alopecia.
Trastornos músculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
Poco frecuentes: debilidad muscular y calambres.
Trastornos del aparato reproductor y de la mama
Raras: disfunción eréctil.
Trastornos generales y en el lugar de administración
Frecuentes: fatiga*, astenia (pacientes con insuficiencia cardíaca crónica).
Poco frecuentes: astenia (en pacientes con angina de pecho o hipertensión).
Exploraciones complementarias
Raras: aumento de tiglicéridos, aumento de enzimas hepáticas (ALAT, ASAT).
* Estos síntomas ocurren especialmente al comienzo del tratamiento en pacientes con hipertensión o angina de pecho. Generalmente son leves y desaparecen en 1 a 2 semanas.
Notificación de sospechas de reacciones adversas
Es importante notificar sospechas de reacciones adversas al medicamento tras su autorización. Ello permite una supervisión continuada de la relación beneficio/riesgo del medicamento. Se invita a los profesionales sanitarios a notificar las sospechas de reacciones adversas a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: https://www.notificaram.esNotificación
Sintomas
En caso de sobredosis (p. ej., dosis diarias de 15 mg en lugar de 7,5 mg) se ha comunicado bloqueo AV de tercer grado, bradicardia y mareos. En general, los síntomas esperados con mayor frecuencia por sobredosis de beta-bloqueantes son bradicardia, hipotensión, broncoespasmo, insuficiencia cardiaca aguda e hipoglucemia. Hasta la fecha, tan sólo se ha informado de unos pocos casos de sobredosis con bisoprolol (máximo 2000 mg) en pacientes que sufren hipertensión y/o enfermedad coronaria, apareciendo bradicardia y/o hipotensión, recuperándose todos los pacientes. Después de la administración de una dosis única elevada de bisoprolol, existe una gran variabilidad interindividual y parece ser que los pacientes con insuficiencia cardiaca son probablemente muy sensibles. Por esta razón, es condición indispensable iniciar el tratamiento de estos pacientes de forma gradual, tal y como indica el esquema de la sección 4.2.
Gestión
En caso de sobredosis, se debe suspender el tratamiento con bisoprolol e instaurarse un tratamiento de apoyo y sintomático. Los pocos datos disponibles indican que bisoprolol es prácticamente no dializable. En base a los efectos farmacológicos esperados y en las recomendaciones para otros agentes beta-bloqueantes, se deben considerar las siguientes medidas generales cuando se justifique clínicamente.
Bradicardia: administración intravenosa de atropina. Si la respuesta no es la adecuada, se puede administrar con precaución isoprenalina o cualquier otro medicamento con actividad cronotrópica. En algunos casos puede ser necesaria la colocación de un marcapasos transvenoso.
Hipotensión: se deben administrar líquidos intravenosos y vasopresores. Puede ser útil la administración de glucagón intravenoso.
Bloqueo AV (segundo o tercer grado): se debe monitorizar a los pacientes cuidadosamente y administrar isoprenalina en perfusión o mediante la colocación de un marcapasos transvenoso.
Empeoramiento grave de la insuficiencia cardiaca: administración vía intravenosa de diuréticos, medicamentos inotrópicos y vasodilatadores.
Broncoespasmo: se debe contrarrestar con tratamiento broncodilatador como isoprenalina o medicamentos beta2-simpaticomiméticos y/o aminofilina.
Hipoglucemia: administración vía intravenosa de glucosa.
Propiedades farmacológicas - BISOPROLOL 10 mg
Grupo farmacoterapéutico: agentes beta-bloqueantes selectivos, Código ATC: C07AB07.
Absorción
Tras la administración oral, bisoprolol se absorbe y tiene una disponibilidad de un 90 % tras administración oral.
Distribución
La unión de bisoprolol a proteínas plasmáticas es de un 30 %. El volumen de distribución es 3,5 l/Kg.
Biotransformación y eliminación
El aclaramiento total es aproximadamente de 15 l/h. La vida media plasmática es de 10 - 12 horas, lo que proporciona un efecto de 24 horas tras una dosis única diaria.
Bisoprolol se elimina del organismo por dos vías. El 50 % se metaboliza en el hígado dando lugar a metabolitos inactivos que serán eliminados por los riñones. El otro 50 % se elimina por los riñones de forma inalterada.
Linealidad/no linealidad
La cinética de bisoprolol es lineal e independiente de la edad.
Poblacion especial
Dado que la eliminación tiene lugar en la misma proporción en hígado y riñones, no se requiere un ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia hepática o renal. No se ha estudiado la farmacocinética en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica estable y con función hepática o renal deteriorada.
En pacientes con insuficiencia cardiaca crónica (NYHA grado III) los niveles plasmáticos de bisoprolol son mayores y la vida media se prolonga en comparación con los valores de los voluntarios sanos. La concentración plasmática máxima en estado estacionario es de 64 ± 21 ng/ml a una dosis diaria de 10 mg y la semivida es de 17 ± 5 horas.
